miércoles, 8 de junio de 2016

IRREMEDIABLE

En medio de una clase uno puede tomar conciencia de lo precarias que son las estrategias de remediación disponibles ante los problemas realmente serios de contaminación. Pongamos por ejemplo los desastres naturales, como un volcán que emite toneladas de ceniza, o los acuíferos de toda una región contaminados con concentraciones enormes de arsénico. O también los grandes desastres causados por el hombre, como las explosiones nucleares.
Relacionado con lo irremediable hay dos vínculos que quiero dejarles que son literalmente increíbles.
Uno es al documental norteamericano “The Atomic Cafe”, de 1982, producido, dirigido y escrito por Jayne Loader, Kevin Rafferty y Pierce Rafferty sobre todo en base a noticieros y cortos de propaganda que circulaban en Estados Unidos en la década del 50. La película es en su totalidad imperdible, y si están muy atareados igual no pueden dejar de ver al menos tres momentos.
El primero, al minuto 5:00, donde el presidente Truman ríe descaradamente antes de entrar en el aire para anunciar el lanzamiento de la bomba en Hiroshima.
El segundo tiene lugar a partir en el minuto 12:40. Un contraalmirante anuncia a un sorprendido pueblo del Pacífico que su isla va a ser volada y que deben mudarlos a otro lado. Los lugareños sonríen desde las lanchas que los llevan a un destierro definitivo “y les complace que los yanquis les aporten un poco de variedad en sus vidas”.
La última escena que les recomiendo, a partir del minuto 55, es una de las imágenes más impresionantes de la historia del cine documental, filmada por el propio ejército de Estados Unidos. Consiste en el registro de las maniobras de las tropas norteamericanas ante bombas atómicas que hacían estallar a modo de práctica. En el minuto 57:00 pueden ver esa terrible postal del siglo XX, la de unos soldados desplegándose con un hongo nuclear de fondo.
                       
El documental está en inglés en varios sitios, por ejemplo  https://vimeo.com/25154726
Ocasionalmente aparecen versiones subtituladas

El segundo video arranca medio aburrido, yo diría que mucho, pero si tienen dos minutos de paciencia es hipnotizante. Alguien se tomó el trabajo de poner en el mapa todas las explosiones nucleares que hubo. Cada país una nota musical y un color. Hacia el fín de la década del 50 se genera un infierno de luces y sonido que permite tomar conciencia de la locura que se alcanzó.


En términos de contaminación lo irremediable será todavía por mucho tiempo bastante más que lo remediable.
¿Cuánto tiempo más?
Recuerdo un chiste que muy amargamente contaba el ex-Presidente Alfonsín sobre si mismo aún en ejercicio de la presidencia, que decía más o menos así:
“Un día Dios bajó a la tierra y se entrevistó con varios presidentes, permitiendo a cada uno que le haga una pregunta (hay que retrotraerse al año 1987).
El presidente Reagan le preguntó si Estados Unidos superaría sus problemas de integración racial. 
–Si-dijo Dios- pero no será en tu mandato.
El presidente Gorbachov a su vez le preguntó si la Unión Soviética podría avanzar en sus reformas- 
–Si-dijo Dios- pero no será en tu mandato.
Por último yo mismo, decía Alfonsín, le pregunté a Dios si Argentina solucionaría sus problemas con la deuda externa. 
- Si –dijo nuevamente Dios- pero no será en mi mandato.


martes, 17 de mayo de 2016

 LA CEGUERA DEL MUNDO





Ya conocemos más o menos las enfermedades que uno puede pescarse por tomar agua contaminada, pero hay un sinnúmero de otras en las que el agua juega un papel importante en la transmisión, por ejemplo, sirviendo de reservorio para insectos que actúan como vectores.
Para citar una conocida el dengue, y para citar una más desconocida la oncocercosis.
La oncocercosis es una enfermedad causada por un nematodo que es transmitido por cierto tipo de mosca que se encuentra en las aguas de algunos ríos de África y América. Cuando el parásito logra entrar al ser humano forma nódulos subcutáneos. Las hembras del parásito producen un gran número de larvas que abandonan el lugar de origen y migran por el organismo, entre otros sitios al ojo. Las lesiones en la córnea pueden llevar a ceguera dando el nombre más conocido de esta terrible enfermedad: “Ceguera del río”. En las zonas endémicas el número de personas infectadas es enorme y aún los que llegan a padecer ceguera son varios cientos de miles. Y se ven imágenes como la de la foto, en aldeas donde los únicos videntes que quedan son los niños.
Hace un par de décadas un antiparasitario desarrollado para animales, la ivermectina, demostró ser muy eficaz en el tratamiento de la enfermedad. Alcanza con una dosis anual de ivermectina para su prevención.
Presentados los hechos les propongo ahora seguir el relato en base a una serie de preguntas para ayudar a la reflexión:


 1-¿Por qué el antiparasitario fue desarrollado en principio para animales?

a- Porque los animales del primer mundo importan más que los humanos del tercero
b- Porque los animales del primer mundo tienen mayor poder adquisitivo que los humanos del tercero
c-  a y b
d-  Por el mayor tiempo que lleva liberar una droga para uso en humanos

No van a encontrar esta respuesta en la bibliografía. La respuesta, no escrita en ningún lado, es lamentablemente c.


2- ¿Cuando se encontró la cura para una enfermedad tan terrible se compraron inmediatamente las drogas para llevar a cabo los tratamientos?

a-  Si
b-  Más vale
c-  No porque no había plata
d- No había plata pero la multinacional farmacéutica dueña de la patente donó los tratamientos hasta que se erradique la enfermedad de la faz de la tierra.

La sorprendente respuesta a esta pregunta es d, y la única condición fue que la droga donada no se derive a tratamientos veterinarios (lo que refuerza un poco lo que les decía en la respuesta a la pregunta anterior)


3- Ahora que se tenía por fin el conocimiento y la droga ¿los tratamientos se distribuyeron inmediatamente en todos los sitios endémicos?

a-  Si
b-  Que te parece
c-  No, porque quedaba lejísimos y no había un peso
d- No había plata pero una fundación que lleva el nombre de un ex-presidente norteamericano la puso toda junta

La respuesta de nuevo es d, lo que nos lleva a la cuarta pregunta:


4- ¿Cuál es el nombre del ex-presidente norteamericano?

Abandonando un poco la comedia y poniéndome de nuevo la toga de profesor creo que esta debería ser una respuesta fácil. Es más, creo que sería importante que esta respuesta nos resulte fácil.
Para terminar digamos que por más que esta historia tenga un final feliz uno tiene que plantearse necesariamente una última pregunta:


¿Tiene que depender de la bondad del laboratorio que la droga llegue a quien la necesite o debería haber algún mecanismo mejor?

Para ilustrar les dejo un artículo periodístico que trata del tema de patentes de medicamentos


Y ya que venimos exaltados que mejor que cerrar con uno de los más impactantes discursos del siglo XX, curiosamente en la voz de una estrella del cine mudo




LA MANSIÓN DEL TERROR




Sobre la Avenida Montes de Oca, casi frente a Constitución se encuentra esta imponente mansión de otro tiempo. Varias historias terribles se cuentan sobre ella. Algunas, quizás basándose en las inquietantes estatuas de leones devorando hombres que habitan sus jardines, hablan de señoritos comidos por las fieras. Otras, no menos espeluznantes, de una mujer vestida de negro que se pasea por la mansión en la noche.
Pero los leones huyen despavoridos y la dama de negro se pone pálida ante el fantasma de mayor jerarquía que habita la casa: el fantasma de la polio.
Ocurre que en la mansión, situada estratégicamente entre la Casa Cuna y el Hospital María Ferrer, funciona desde hace décadas el Hogar Respiratorio, donde viven todavía hoy algunos de los pocos sobrevivientes de las terribles epidemias de polio que asolaron el país en la década del 50. Ocasionalmente salen notas sobre ellos en los diarios, o se los presenta como ejemplos de vida, pero esto ocurre ocasionalmente. La vida lleva toda una vida, y en este caso dentro de un pulmotor la mayor parte del tiempo.
Les dejo algunos vínculos en los que ellos mismos cuentan la historia. Por más que hayamos hablado de polio en la clase sin estos testimonios el tema puede quedar francamente incompleto.






“Matar a un ruiseñor” es una película norteamericana de 1962. En ella el protagonista, Atticus Finch, procura enseñarle a su hija que uno jamás debe opinar sobre un hombre sin ponerse en sus zapatos. La nena no solo aprende sino que va más allá. Se da cuenta que a veces, si uno es sensible, no hace falta tanto para entender el sufrimiento.

sábado, 10 de mayo de 2014

 A MODO DE PRESENTACIÓN

Este espacio es el desván de la materia, acá viene el material que no tiene cabida en los otros lados, y que va surgiendo porque sí al desarrollar los temas, pero que en mi opinión también sirve. O no, nunca se sabe.
Muchos de los temas de la materia quedan francamente inconclusos si uno no intenta conocer un poco más de historia, quizás también de política, y trata de analizar lo que estudia también con la luz de otras velas.
Hay un problema, no soy un docente experto en estos rubros, a diferencia de lo que ocurre con los temas de la materia mi opinión acá no es una opinión calificada y no va a ser más válida que la de otro opinador. El objetivo es dejarles al menos la inquietud. Lo demás corre por su cuenta.
Hechas las presentaciones dejo un primer tema a vuestra consideración.
De las fotos de arriba solo una pertenece a una cadena que recibí por Facebook. 
Me atrevería a decir que suelo notar en esos comentarios que circulan más preocupación por el destino de una mascota que, pongamos, por el de un inmigrante latinoamericano.

¿Que pasa cuando los animalitos se vuelven medio pesados, como las palomas? En muchos lados es común ver estos dispositivos para evitar que se acerquen.


Esta es una foto actual de la entrada de un edificio de Londres, que despertó alguna polémica.
El medio ambiente impacta en la salud, de eso se trata esta materia. Pero puede impactar mucho más dependiendo de las condiciones de vida de las personas, de esto también se trata esta materia.

Para cerrar con un poco de humor, el audio de un viejo monólogo sobre los pobres y la discriminación, de Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle (Anno Domini 1971). Enormemente trasgresor para la época.