IRREMEDIABLE
En medio de una clase uno puede
tomar conciencia de lo precarias que son las estrategias de remediación
disponibles ante los problemas realmente serios de contaminación. Pongamos por
ejemplo los desastres naturales, como un volcán que emite toneladas de ceniza,
o los acuíferos de toda una región contaminados con concentraciones enormes de
arsénico. O también los grandes desastres causados por el hombre, como las
explosiones nucleares.
Relacionado con lo irremediable
hay dos vínculos que quiero dejarles que son literalmente increíbles.
Uno es al documental
norteamericano “The Atomic Cafe”, de 1982, producido, dirigido y escrito por
Jayne Loader, Kevin Rafferty y Pierce Rafferty sobre todo en base a noticieros
y cortos de propaganda que circulaban en Estados Unidos en la década del 50. La
película es en su totalidad imperdible, y si están muy atareados igual no
pueden dejar de ver al menos tres momentos.
El primero, al minuto 5:00, donde
el presidente Truman ríe descaradamente antes de entrar en el aire para
anunciar el lanzamiento de la bomba en Hiroshima.
El segundo tiene lugar a partir
en el minuto 12:40. Un contraalmirante anuncia a un sorprendido pueblo del
Pacífico que su isla va a ser volada y que deben mudarlos a otro lado. Los
lugareños sonríen desde las lanchas que los llevan a un destierro definitivo “y
les complace que los yanquis les aporten un poco de variedad en sus vidas”.
La última escena que les
recomiendo, a partir del minuto 55, es una de las imágenes más impresionantes
de la historia del cine documental, filmada por el propio ejército de Estados
Unidos. Consiste en el registro de las maniobras de las tropas norteamericanas
ante bombas atómicas que hacían estallar a modo de práctica. En el minuto 57:00
pueden ver esa terrible postal del siglo XX, la de unos soldados desplegándose
con un hongo nuclear de fondo.
El documental está en inglés en varios sitios, por ejemplo https://vimeo.com/25154726
Ocasionalmente aparecen versiones subtituladas
El segundo video arranca medio
aburrido, yo diría que mucho, pero si tienen dos minutos de paciencia es
hipnotizante. Alguien se tomó el trabajo de poner en el mapa todas las explosiones
nucleares que hubo. Cada país una nota musical y un color. Hacia el fín de la década
del 50 se genera un infierno de luces y sonido que permite tomar conciencia de
la locura que se alcanzó.
En términos de contaminación lo
irremediable será todavía por mucho tiempo bastante más que lo remediable.
¿Cuánto tiempo más?
Recuerdo un chiste que muy
amargamente contaba el ex-Presidente Alfonsín sobre si mismo aún en ejercicio
de la presidencia, que decía más o menos así:
“Un día Dios bajó a la tierra y
se entrevistó con varios presidentes, permitiendo a cada uno que le haga una
pregunta (hay que retrotraerse al año 1987).
El presidente Reagan le preguntó
si Estados Unidos superaría sus problemas de integración racial.
–Si-dijo Dios-
pero no será en tu mandato.
El presidente Gorbachov a su vez
le preguntó si la Unión Soviética podría avanzar en sus reformas-
–Si-dijo
Dios- pero no será en tu mandato.
Por último yo mismo, decía
Alfonsín, le pregunté a Dios si Argentina solucionaría sus problemas con la
deuda externa.
- Si –dijo nuevamente Dios- pero no será en mi mandato.


